Como buena cubana que soy no podría empezar este blog sin hacerle un homenaje a mi tierra, a mis raíces y a mi gente y es que pocas cocinas han sido tan cantadas, tan recordadas o añoradas como la de Cuba. Una cocina que ha estado marcada por la distancia y en ocasiones por el olvido. Y es queno se puede hablar de cuba sin que se mezclen el sabor a fresco, el olor a natural y el color a vida.Pocas cocinas podrían presumir de conservar, como si fuera una imagen congelada en el tiempo, el aire frescoy distinguido que define la esencia de la cocina colonial. Es una tierra llena de sabores, aromas,colores…ydulces recuerdosque sirvencomo un tema musicala una cocina nacida del mestizaje, donde el africano convive con el chino mesclando lo criollo. Es además una cocina con mucha alegría, esa cuba que conocemos bien solo los que allí hemos nacidoes el caimán verde, puro yresplandecienteque despierta cada día ante los ojos del Caribe